CAPITULO 21: PAULINA DEL MAR
Esa noche, Valentina, vestida muy provocativa, con escote y minifalda a pesar del frío inclemente de la ciudad, acude a su cita con un cliente. Cuando de pronto, en la entrada del Hotel se encuentra con Gerard el ginecólogo quién la reconoce y se excita al ver semejando monumento de mujer en frente suyo.
GERARD: ¿Valentina? ¿Qué estás haciendo aquí y vestida de esa manera…?
VALENTINA: Permiso… vine a encontrarme con un cliente…
GERARD: ¿Un cliente? ¿Entonces, tú eres…?
VALENTINA: Si, yo soy una “pre-pago”, ¿Algún problema?
GERARD: Ejem… pues, yo soy tu “cliente”… ¿Seguimos?
VALENTINA: ¿En serio? ¿Usted es mi “cliente…? Tengo entendido que es un ministro…
GERARD: A mi me dicen el “ministro”… ¿Te sorprende? ¿Subimos?
Entonces, Valentina y Gerard suben al ascensor y se dirigen a un cuarto de habitación. En el cuarto, ella le exije que primero el dinero y él, pues, de su billetera saca un fajo de billetes y lo coloca en la mesa del velador. Ella se guarda el fajo de billetes, mientras que él toma asiento y comienza a seducir a Gerard. El se excita por esa mujer tan hermosa, mientras que ella lo besa y acaricia en todo en su cuello… y se va quitando la ropa. Y, así, poco a poco, y lentamente, ellos se suben a la cama donde ella lo comienza a despojar de sus ropas y hacen salvajemente el amor. Gerard jadea como un salvaje:
VALENTINA: Permiso… vine a encontrarme con un cliente…
GERARD: ¿Un cliente? ¿Entonces, tú eres…?
VALENTINA: Si, yo soy una “pre-pago”, ¿Algún problema?
GERARD: Ejem… pues, yo soy tu “cliente”… ¿Seguimos?
VALENTINA: ¿En serio? ¿Usted es mi “cliente…? Tengo entendido que es un ministro…
GERARD: A mi me dicen el “ministro”… ¿Te sorprende? ¿Subimos?
Entonces, Valentina y Gerard suben al ascensor y se dirigen a un cuarto de habitación. En el cuarto, ella le exije que primero el dinero y él, pues, de su billetera saca un fajo de billetes y lo coloca en la mesa del velador. Ella se guarda el fajo de billetes, mientras que él toma asiento y comienza a seducir a Gerard. El se excita por esa mujer tan hermosa, mientras que ella lo besa y acaricia en todo en su cuello… y se va quitando la ropa. Y, así, poco a poco, y lentamente, ellos se suben a la cama donde ella lo comienza a despojar de sus ropas y hacen salvajemente el amor. Gerard jadea como un salvaje:
“Valentina… Valentina…”
Después de hacer salvajemente el amor, él se queda dormido y ella se levanta de la cama para vestirse. Es cuando descubre un mensaje de texto de su Gerente:
“¿Qué pasó? ¿Dónde estabas? El cliente canceló el servicio.”
Valentina está atónita con la revelación. De pronto, siente que alguien está detrás y ella voltea. Es Gerard.
VALENTINA: ¡¡¡Me mentiste!!! ¡¡¡Tú no eres el cliente…!!!
GERARD: Perdóname, Valentina, pero, era la única solución que encontré para que estuvieras conmigo…
VALENTINA: Pero, ¿Por qué lo hiciste?
GERARD: Me gustas mucho, Valentina… realmente, me gustas mucho. Y quiero estar contigo.
VALENTINA: ¡¡¡Cállate!!! ¡¡¡Me engañaste, me hiciste perder un buen servicio!!!
GERARD: En cambio, me hiciste sentir la mejor noche de mi vida. ¿Por qué, Valentina? ¿Por qué lo haces?
VALENTINA: Es mi trabajo… es lo único que sé hacer…
GERARD: Pero, exponiéndote a muchos peligros. Por favor, yo puedo hacerte feliz.
VALENTINA: ¡¡¡Soy una mala persona!!! ¡¡¡No merezco estar con nadie…!!!
GERARD: No, Valentina, en tus ojos puedo deducir que, muy en el fondo, eres una buena muchacha…
VALENTINA: ¿Te parece poco? ¡¡¡Mi hermano se averguenza de mi después de todo lo que le hice…!!! ¡¡¡Gracias a mi trabajo, él tiene estudio y una buena posición económica…!!!
GERARD: ¿Quieres mucho a tu hermano?
VALENTINA: Es lo único que tengo en la vida… ¡¡¡Y ahora él me odia…!!! ¡¡¡El no quiere saber nada de mí!!! ¡¡¡Claro, como ahora está con una ricachona que le puede dar todo… yo, ya no le sirvo…!!! ¡¡¡Qué infeliz soy!!!
Valentina comienza a jalarse los cabellos de la desesperación mientras que Gerard se acerca a él para abrazarla. Y le da un beso en su frente para tranquilizarla. Ella se tranquiliza y se siente cómoda en los brazos del hombre. En ese momento, suena una suave melodía en portugués, “Amar pelos dos” de Salvador Sobral. La bella melodía logra que ellos se entreguen sinceramente al amor.
“Meu bem, ouve as minhas preces/ Peço que regresses, que me voltes a querer/ Eu sei que não se ama sozinho/ Talvez, devagarinho, possas voltar a aprender/ Se o teu coração não quiser ceder/ Não sentir paixão, não quiser sofrer.”
+++
Al día siguiente, en el colegio, Camila está desesperada al enterarse que Marcos no ha ido al colegio. ¿Qué pasó? ¿Dónde estará? Entonces, al salir de clases, ella decide ir a buscarlo con el conductor. Sherlyn se ofrece a acompañarlo y se dirigen a preguntar por él por el barrio. Finalmente, Camila logra divisarlo en un taller mecánico y pide al conductor que detenga el auto. Camila corre hacia el taller mecánico para hablar con Marcos. Sherlyn corre tras Camila.
CAMILA: ¡¡¡Marcos, mi amor!!! ¡¡¡Qué bueno que te encuentro!!! ¿Qué pasó? ¿Por qué no fuiste al colegio?
MARCOS: Estoy trabajando, Camila.
CAMILA: Pero, ¿Qué te pasa? ¿Te sucede algo? Vamos, soy tu “enamorada”, tu novia, si algo te pasa, puedes hablar conmigo… tenme confianza…
MARCOS: ¿Quieres saber la verdad? Pues, acabo de enterarme que mi hermana es una “zorra”… ¿Puedes creer eso? Y con esa plata, pues, me ha estado pagando la matrícula del colegio… ¡¡¡Y ahora no quiero nada que venga de ella!!! ¡¡¡La odio!!!
CAMILA: Bueno, entiendo que debe ser dificil aceptar la realidad… pero, es tu hermana…
MARCOS: ¡¡¡Tú que sabes de esas cosas…!!!
CAMILA: Bueno, recuerda que hasta hace unos días me entero que tengo una media hermana.
MARCOS: Si, claro, lo sé. Lo cierto es que yo no quiero nada que venga de ella.
CAMILA: Pero, no puedes renunciar a tu educación por ella. En lo posible, yo puedo ayudarte…
MARCOS: ¡¡¡Nada!!! ¡¡¡Yo no quiero nada que venga de ti!!! ¡¡¡Es un error estar juntos, somos de mundos diferentes, y yo pertenezco aquí!!! ¡¡¡Lo mejor es que cada uno tome rumbos opuestos…!!!
CAMILA: No digas eso. Yo te amo y sé que tú también me quieres.
MARCOS: ¿Puedes irte? Tengo que trabajar.
MARCOS: Estoy trabajando, Camila.
CAMILA: Pero, ¿Qué te pasa? ¿Te sucede algo? Vamos, soy tu “enamorada”, tu novia, si algo te pasa, puedes hablar conmigo… tenme confianza…
MARCOS: ¿Quieres saber la verdad? Pues, acabo de enterarme que mi hermana es una “zorra”… ¿Puedes creer eso? Y con esa plata, pues, me ha estado pagando la matrícula del colegio… ¡¡¡Y ahora no quiero nada que venga de ella!!! ¡¡¡La odio!!!
CAMILA: Bueno, entiendo que debe ser dificil aceptar la realidad… pero, es tu hermana…
MARCOS: ¡¡¡Tú que sabes de esas cosas…!!!
CAMILA: Bueno, recuerda que hasta hace unos días me entero que tengo una media hermana.
MARCOS: Si, claro, lo sé. Lo cierto es que yo no quiero nada que venga de ella.
CAMILA: Pero, no puedes renunciar a tu educación por ella. En lo posible, yo puedo ayudarte…
MARCOS: ¡¡¡Nada!!! ¡¡¡Yo no quiero nada que venga de ti!!! ¡¡¡Es un error estar juntos, somos de mundos diferentes, y yo pertenezco aquí!!! ¡¡¡Lo mejor es que cada uno tome rumbos opuestos…!!!
CAMILA: No digas eso. Yo te amo y sé que tú también me quieres.
MARCOS: ¿Puedes irte? Tengo que trabajar.
Camila, angustiada, decide retirarse de la presencia de Marcos. Es cuando Sherlyn levanta una ceja y se da cuenta que todavía tiene una oportunidad de conquistar a Marcos… ahora que él termina su relación con Camila.
+++
Mientras tanto, Paulina decide salir a almorzar al “Rinconcito Costeño” con Gustavo y con Emma del Rocío y Leonardo. Gustavo nota que su hermana luce preocupada.
GUSTAVO: Hermanita, ¿Te sucede algo? Te noto algo preocupada.
EMMA DEL ROCIO: No sé… no dejo de pensar en esa muchacha… Valentina…
GUSTAVO: ¿Qué pasa con ella…?
EMMA DEL ROCIO: Ayer me encontré con ella, por su apartamento, y estaba angustiada. Le ofrecí mi ayuda pero, ella no aceptó y hasta me confesó que trabajaba como “pre-pago”.
LEONARDO: Ya lo sabes…
EMMA DEL ROCIO: ¿Entonces, es verdad que Valentina es una…?
LEONARDO: Desde hace mucho tiempo. Somos del barrio, ¿No?
EMMA DEL ROCIO: Es que esa chica me preocupa… algo me dice que necesita ayuda… cuéntame de ella…
LEONARDO: ¿Qué te puedo decir? Sus padres murieron en un accidente hace años… y a partir de allí, ella tiene que mantener a su hermano menor… Marcos…
PAULINA: ¿Marcos? ¿El novio de Camila?
LEONARDO: Si, ese mismo. Mucho se comenta que es Valentina quién paga los gastos de educación de Marcos. Eso explicaría porque estudia en uno de los mejores colegios de Bogotá, ¿No?
PAULINA: Es evidente que es por una causa noble…
EMMA DEL ROCIO: Oye, Gustavo, hermano, ¿Todavía tienes contacto con ese grupo de rehabilitación?
GUSTAVO: Si, hermana, ¿Por qué lo preguntas?
EMMA DEL ROCIO: Quiero contactarme con ellos… quizás, puedan hacer algo por Valentina…
GUSTAVO: Eso solo depende de ella si quiere rehabilitarse…
LEONARDO: Estoy de acuerdo con Gustavo. Además, pues, ¿Por qué tanta necesidad de ayudar a esa mujer? No vale la pena.
EMMA DEL ROCIO: Tengo un presentimiento que Valentina no es mala… y necesita ayuda…
GUSTAVO: Como te dije, es su decisión si desea rehabilitarse.
PAULINA: ¡¡¡Ejem!!! ¡¡¡Gustavo, mi amor, tengo que contarte algo urgente!!!
EMMA DEL ROCIO: No sé… no dejo de pensar en esa muchacha… Valentina…
GUSTAVO: ¿Qué pasa con ella…?
EMMA DEL ROCIO: Ayer me encontré con ella, por su apartamento, y estaba angustiada. Le ofrecí mi ayuda pero, ella no aceptó y hasta me confesó que trabajaba como “pre-pago”.
LEONARDO: Ya lo sabes…
EMMA DEL ROCIO: ¿Entonces, es verdad que Valentina es una…?
LEONARDO: Desde hace mucho tiempo. Somos del barrio, ¿No?
EMMA DEL ROCIO: Es que esa chica me preocupa… algo me dice que necesita ayuda… cuéntame de ella…
LEONARDO: ¿Qué te puedo decir? Sus padres murieron en un accidente hace años… y a partir de allí, ella tiene que mantener a su hermano menor… Marcos…
PAULINA: ¿Marcos? ¿El novio de Camila?
LEONARDO: Si, ese mismo. Mucho se comenta que es Valentina quién paga los gastos de educación de Marcos. Eso explicaría porque estudia en uno de los mejores colegios de Bogotá, ¿No?
PAULINA: Es evidente que es por una causa noble…
EMMA DEL ROCIO: Oye, Gustavo, hermano, ¿Todavía tienes contacto con ese grupo de rehabilitación?
GUSTAVO: Si, hermana, ¿Por qué lo preguntas?
EMMA DEL ROCIO: Quiero contactarme con ellos… quizás, puedan hacer algo por Valentina…
GUSTAVO: Eso solo depende de ella si quiere rehabilitarse…
LEONARDO: Estoy de acuerdo con Gustavo. Además, pues, ¿Por qué tanta necesidad de ayudar a esa mujer? No vale la pena.
EMMA DEL ROCIO: Tengo un presentimiento que Valentina no es mala… y necesita ayuda…
GUSTAVO: Como te dije, es su decisión si desea rehabilitarse.
PAULINA: ¡¡¡Ejem!!! ¡¡¡Gustavo, mi amor, tengo que contarte algo urgente!!!
Paulina mira a Gustavo de reojo. Gustavo se da cuenta y pide permiso para retirarse juntos de la mesa, dejando solos a Emma del Rocío y Gustavo.
GUSTAVO: Pues, me parece muy bonito detalle que hayas querido juntar a los dos.
PAULINA: Si, claro, los dos hacen bonita pareja. Tu hermana me cae muy bien, quiere ayudar a esa muchacha.
GUSTAVO: Así es mi hermana. Siempre tan caritativa con la gente.
PAULINA: ¿Y yo que soy?
GUSTAVO: Tú… tú eres un ángel. ¡Con razón me enamoré de ti!
Gustavo junta sus labios con los de ella y los dos se besan.
Por su parte, Emma del Rocío y Leonardo están solos en la mesa, intercambiando miradas, sin decirse nada. Emma del Rocío decide cambiar la conversación.
GUSTAVO: Pues, me parece muy bonito detalle que hayas querido juntar a los dos.
PAULINA: Si, claro, los dos hacen bonita pareja. Tu hermana me cae muy bien, quiere ayudar a esa muchacha.
GUSTAVO: Así es mi hermana. Siempre tan caritativa con la gente.
PAULINA: ¿Y yo que soy?
GUSTAVO: Tú… tú eres un ángel. ¡Con razón me enamoré de ti!
Gustavo junta sus labios con los de ella y los dos se besan.
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Por su parte, Emma del Rocío y Leonardo están solos en la mesa, intercambiando miradas, sin decirse nada. Emma del Rocío decide cambiar la conversación.
LEONARDO: Creo que mejor no hablamos más de Valentina. No vale la pena.
EMMA DEL ROCIO: Está bien. Tienes razón. Oye, Leonardo, ¿Cómo esta tu hermana Tania Nicole?
LEONARDO: Tania Nicole está bien. En este momento, esta trabajando.
EMMA DEL ROCIO: Le mandas mis saludos. Es una gran muchacha y le deseo lo mejor de este mundo.
LEONARDO: Gracias. ¡Es que mi hermanita es un ángel! ¡La quiero tanto!
EMMA DEL ROCIO: A propósito, Leonardo, hoy leí tu columna sobre la banda sonora de “La La Land”. ¡Muy acertada! ¡De hecho, gracias a tu crítica, es que me animé a comprar el disco! ¡Te felicito! ¡Eres muy buen crítico!
LEONARDO: Gracias… ¡Es que la música es mi pasión!
EMMA DEL ROCIO: Yo también canto y llegué a grabar un disco.
LEONARDO: ¿En serio? ¿Y que pasó?
EMMA DEL ROCIO: Pues… no lo sé. Pero, me gustaría volver a cantar de nuevo.
LEONARDO: ¿Por qué no nos cantas una canción?
EMMA DEL ROCIO: ¿Aquí? ¡Es que me da vergüenza!
LEONARDO: ¡Vamos! ¡Anímate! ¡Todos queremos escuchar tu voz!
Entonces, Leonardo llama a un trío de músicos para que se animen a acompañar a Emma del Rocío. El maestro de ceremonias hace la respectiva presentación. En un rincón, Gustavo se emociona cuando escucha el nombre de su hermana Emma del Rocío y decide acercarse con Paulina al escenario principal. Emma del Rocío, hace unos ejercicios de afinación, y pide a Leonardo que canten juntos una canción. Leonardo se sube al escenario. ¿Han visto la película? En ese momento, ambos comienzan a cantar “City of Stars”, una canción en Inglés de la banda sonora de la película “La La Land.”
LEONARDO: (Cantando) “City of stars/ Are you shining just for me?/ City of stars/ There’s so much that I can’t see/ Who knows? I felt it from the first embrace I shared with you.”
EMMA DEL ROCIO: (Cantando) “That now our dreams/ They’ve finally come true.”
EMMA DEL ROCIO: Está bien. Tienes razón. Oye, Leonardo, ¿Cómo esta tu hermana Tania Nicole?
LEONARDO: Tania Nicole está bien. En este momento, esta trabajando.
EMMA DEL ROCIO: Le mandas mis saludos. Es una gran muchacha y le deseo lo mejor de este mundo.
LEONARDO: Gracias. ¡Es que mi hermanita es un ángel! ¡La quiero tanto!
EMMA DEL ROCIO: A propósito, Leonardo, hoy leí tu columna sobre la banda sonora de “La La Land”. ¡Muy acertada! ¡De hecho, gracias a tu crítica, es que me animé a comprar el disco! ¡Te felicito! ¡Eres muy buen crítico!
LEONARDO: Gracias… ¡Es que la música es mi pasión!
EMMA DEL ROCIO: Yo también canto y llegué a grabar un disco.
LEONARDO: ¿En serio? ¿Y que pasó?
EMMA DEL ROCIO: Pues… no lo sé. Pero, me gustaría volver a cantar de nuevo.
LEONARDO: ¿Por qué no nos cantas una canción?
EMMA DEL ROCIO: ¿Aquí? ¡Es que me da vergüenza!
LEONARDO: ¡Vamos! ¡Anímate! ¡Todos queremos escuchar tu voz!
Entonces, Leonardo llama a un trío de músicos para que se animen a acompañar a Emma del Rocío. El maestro de ceremonias hace la respectiva presentación. En un rincón, Gustavo se emociona cuando escucha el nombre de su hermana Emma del Rocío y decide acercarse con Paulina al escenario principal. Emma del Rocío, hace unos ejercicios de afinación, y pide a Leonardo que canten juntos una canción. Leonardo se sube al escenario. ¿Han visto la película? En ese momento, ambos comienzan a cantar “City of Stars”, una canción en Inglés de la banda sonora de la película “La La Land.”
LEONARDO: (Cantando) “City of stars/ Are you shining just for me?/ City of stars/ There’s so much that I can’t see/ Who knows? I felt it from the first embrace I shared with you.”
EMMA DEL ROCIO: (Cantando) “That now our dreams/ They’ve finally come true.”
Paulina mira dichosa que, finalmente, está logrando un acercamiento entre Leonardo y Emma del Rocío.
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Varios minutos después, caminando en la calle, por el Centro Comercial “Unicentro”, al norte de la ciudad, Horacio se encuentra con Nía…
HORACIO: Hola, guapa, ¿Cómo estás?
NIA: Horacio, por favor, déjame en paz. Ya me dijeron.
HORACIO: ¿Qué te dijeron, ah?
NIA: Me dijeron que quisiste abusar de mí, pero, afortunadamente ese muchacho…
HORACIO: ¡¡¡Es mentira!!! ¿No te das cuenta que esa gente quiere confundirte? ¡¡¡Yo te quiero de verdad, Nía, pero, esa gente se empeña en separarnos!!! ¿Puedes creerme?
NIA: Pues, ha habido testigos…
HORACIO: ¡¡¡Bah!!! ¡¡¡Como si eso significaría de algo!!! ¡¡¡Seguro que habrá comprado esos testigos!!!
NIA: ¡¡¡Hay un video de seguridad!!!
HORACIO: ¿Y eso que prueba? Vamos, Nía, yo te quiero de verdad, y sería incapaz de hacerte daño.
NIA: Pero, yo no te quiero, Horacio, y por favor, déjame en paz.
Nía da la media vuelta pero, Horacio le sostiene de un brazo y la lanza hacia él para besarla. Nía le responde el beso. En ese momento, se aparece Chema quién se desilusiona al ver que Nía besando a Horacio. Entonces, Chema da media vuelta y se retira de su presencia. Pero, después, Nía reacciona y se retira de la presencia de Horacio. Horacio, entonces, decide llamar a Tania Nicole para invitarla a salir esta noche. Tania Nicole acepta la invitación de Horacio.
+++
Rato después, Horacio se encuentra con Paulina caminando cerca de allí. Horacio la mira con ojos de incontenible pasión.
HORACIO: Hola Paulina, ¿Cómo has estado?
PAULINA: ¡Qué quieres, Horacio!
HORACIO: Solo quiero hablar contigo, Paulina, porque necesito tu ayuda. Eres tan linda y buena.
PAULINA: ¡Se breve! ¡Y dimelo de una vez!
HORACIO: ¡¡¡Ejem!!! ¡¡¡Tania Nicole y yo somos novios!!!
PAULINA: Pues, solo te pido que hagas feliz a Tania Nicole. Ella no se merecería que jueguen con sus sentimientos.
HORACIO: Tienes razón, no sabes que la haré feliz.
Horacio toma la mano de Paulina, cuando en ese momento, se aparece Gustavo y se indigna al ver a su novia tomada de la mano de Horacio. Paulina mira a Gustavo y, de pronto, reacciona, y se aleja de Horacio.
PAULINA: ¡Gustavo, mi amor! ¡No es lo que estas pensando! ¡Horacio y yo…!
HORACIO: Gustavo… ejem… se que no he sido el mejor de los amigos, pero, estoy dispuesto a hacer las pases contigo.
GUSTAVO: ¿Cómo puedo confiar en ti, Horacio? ¡Te crei mi amigo y ya ves! ¡Me engañabas con Nía!
HORACIO: ¡Si, y yo estoy pagando con creces ese error! ¡Pero, mi amistad es muy importante! ¡Por favor!
GUSTAVO: No lo se… Horacio. Realmente, no lo sé.
PAULINA: Mi amor, ¿No es de humanos el saber perdonar? Se nota que esta arrepentido.
GUSTAVO: ¡Que buena eres, Paulina! ¡Pero, no se, si deba hacerlo!
HORACIO: Lo entiendo. Bueno, permiso. Cuidense mucho.
Gustavo y Paulina están solos. Gustavo acaricia el bello rostro de ella.
GUSTAVO: Disculpame, por no aceptar sus disculpas, mi amor.
PAULINA: Lo entiendo perfectamente. Yo, en tu lugar, haria lo mismo.
El hombre junta sus labios con los de ella y juntos se besan con incontenible pasión. De pronto, en ese momento, se aparece Camila. Paulina reacciona y decide acercarse a Camila que luce muy angustiada.
PAULINA: ¿Camila? ¿Te pasa algo?
CAMILA: ¡¡¡Snif!!! ¡¡¡Terminé con Marcos!!!
PAULINA: ¿Terminaste con Marcos? ¡¡¡Pero, si ustedes hacían bonita pareja!!!
CAMILA: No lo sé… de repente, él me pide para terminar… es que se enteró que su hermana trabaja como…
PAULINA: Si, lo sé.
CAMILA: ¿Lo sabes? Pero, ¿Cómo…?
PAULINA: Me enteré de casualidad. Pero, no te preocupes, Marcos debe estar confundido. Ya se le pasará.
CAMILA: Pero, yo lo amo… ¡¡¡Lo amo!!!
PAULINA: ¿Sabes? Yo voy a ayudarte a reconciliarte con él.
CAMILA: ¿Harías eso por mí…? ¡¡¡Gracias, Paulina!!!
PAULINA: De nada. Es lo mejor que podría hacer por ti. Somos hermanas, ¿No?
Entonces, Paulina y Camila se abrazan juntas. Gustavo mira dichosa a las hermanas.
+++
Rato después, Leonardo esta en la redacción del periodico y recibe una llamada de Emma del Rocío que la invita a un concierto en el “Hard Rock Café.” Leonardo acepta. Pero, en ese momento, viene Zafiro y se indigna al escuchar la conversación con Leonardo…
ZAFIRO: ¡Señor Leonardo! ¡Que hace usted hablando por telefono! ¡Aquí se viene a trabajar!
LEONARDO: ¡Voy a ir con una persona maravillosa a un concierto importante en el “Hard Rock Café.”!
ZAFIRO: ¡No! ¡Tu no puedes estar con nadie!
LEONARDO: ¡Tengo derecho de estar con quien quiera! ¿No sera que estas celosa y te duele que salga con alguien?
Zafiro no dice nada y se retira. Leonardo respira satisfecho porque sabe que a pesar de todo, ella siente algo por el. Y después, ella, indignada, se dirige a la oficina de Gustavo y de pronto, recibe un sobre dirigido a Gustavo. Ella lo abre y lee que el ha sido seleccionado para ser jurado en un reinado de belleza. Al principio, la nota es indiferente, pero, después, tiene una idea, cuando en ese momento, regresan Gustavo y Paulina a la oficina.
GUSTAVO: ¿Qué estás haciendo en mi oficina, Zafiro?
ZAFIRO: ¡Oh, disculpa! ¡Recibi esta carta y no me resisti a leerla! ¡Felicitaciones! ¡Vas a ser jurado en un concurso de belleza!
Gustavo se pone serio con la noticia, pero, Zafiro sonrie maliciosamente.
CONTINUARA…












Aqui, gracias a Joana y Leonardo, hago una referencia a la pelicula "La La Land." :)
ResponderBorrarRenzo
Joana? Quise decir "Emma del Rocío"... en la historia original, este personaje se llamaba "Joana"... ahora se llama "Emma del Rocío"... nombre tomado de la musa que inspira al personaje, la actríz Emma Stone. :)
BorrarUn ginecólogo al que llaman El Ministro.¡Qué interesante!
ResponderBorrar¡Ay Gerad cómo te has aprovechado de la situación!
ResponderBorrarValentina me empieza a dar pena. No es como aparenta
ResponderBorrarAsí es, en el fondo, Valentina no es mala. Ella quiere mucho a su hermano.
BorrarEl delito lo comete quien se acuesta con una prepago, no ellas
ResponderBorrarSí, Leonardo, tu hermana es un encanto
ResponderBorrarAsí es, Tania Nicole es muy linda. 😊😊😊
Borrar¡Pobre Chema!
ResponderBorrarSi pobre porque el realmente quiere a Nia.
Borrar¡Qué ingenuidad la de Paulina!
ResponderBorrarPero bueno Zafiro. Estás casada con Javier, ¿pero le quieres a él, a Leonardo y a Gustavo para ti?
ResponderBorrarSalvador del Sobral sabe como llegar al corazón de la gente cantando a pesar de no tener una voz impresionante
ResponderBorrarCanta muy bien... esa canción me llega hasta el alma. :) :)
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