CAPITULO 37: PAULINA DEL MAR
Por su parte, Nía encara a Horacio.
NIA: ¡Yo sé que tú has tenido que ve en el atentado de Chema!
HORACIO: ¿De que estás hablando? ¡Yo no tengo nada que ver en eso! ¡Pero, igual, se lo tiene bien merecido! ¡Por meterse en lo que no le importa! ¡Eres tú, mi amor!
NIA: ¡Suéltame! ¡Suéltame! ¡Me haces daño!
HORACIO: ¿Cómo? ¿Ahora me rechazas? Pues, tú no eras así, esa noche que te besé, ¿Te acuerdas?
NIA: ¡Suéltame! ¡Suéltame! ¡Eres un cerdo! ¡Te odio y te aborrezco! ¡Déjame en paz! ¡No me tortures!
Horacio le da un beso en la boca, obligándola a besarla hasta que finalmente, ella cede y se entrega a sus besos.
HORACIO: ¿Ves que todavía sientes algo por mí? ¡Tú no puedes vivir sin mí!
Horacio suelta a Nía y ella se lanza contra el sofá para forzarla a hacer el amor. Nía llora amargamente porque en el fondo, ella lo quiere, pero, se ha empeñado a olvidarlo. En ese momento, se aparece Tania Nicole y se sorprende al ver que Horacio besando a Nía.
NIA: ¡Yo sé que tú has tenido que ve en el atentado de Chema!
HORACIO: ¿De que estás hablando? ¡Yo no tengo nada que ver en eso! ¡Pero, igual, se lo tiene bien merecido! ¡Por meterse en lo que no le importa! ¡Eres tú, mi amor!
NIA: ¡Suéltame! ¡Suéltame! ¡Me haces daño!
HORACIO: ¿Cómo? ¿Ahora me rechazas? Pues, tú no eras así, esa noche que te besé, ¿Te acuerdas?
NIA: ¡Suéltame! ¡Suéltame! ¡Eres un cerdo! ¡Te odio y te aborrezco! ¡Déjame en paz! ¡No me tortures!
Horacio le da un beso en la boca, obligándola a besarla hasta que finalmente, ella cede y se entrega a sus besos.
HORACIO: ¿Ves que todavía sientes algo por mí? ¡Tú no puedes vivir sin mí!
Horacio suelta a Nía y ella se lanza contra el sofá para forzarla a hacer el amor. Nía llora amargamente porque en el fondo, ella lo quiere, pero, se ha empeñado a olvidarlo. En ese momento, se aparece Tania Nicole y se sorprende al ver que Horacio besando a Nía.
TANIA NICOLE: ¡¡¡Pero, qué es esto!!! ¡¡¡Qué estás haciendo, Horacio!!!
HORACIO: ¡¡¡Estoy ocupado con Nía!!! ¿Como pudiste entrar aquí?
TANIA NICOLE: La puerta está abierta. Pero, ¿Qué tiene que ver Nía en todo esto?
HORACIO: ¡¡¡Nía es el amor de mi vida!!! ¡¡Yo amo a Nía!!!
TANIA NICOLE: ¿Y lo nuestro?
HORACIO: ¡¡¡Crees que me iba a fijar en un “marimacho” como tú!!! ¡¡¡Y agradece que no le he dado su escarmiento al chino ese…!!! ¡¡¡Porque ganas no me quedan…!!!
Horacio le levanta la mano y le aplica severa bofetada en su mejilla. Pero, Tania Nicole se enfurece y le aplica una patada en sus partes íntimas… ¡¡¡Auch!!! Y, es entonces, cuando Nía y Tania Nicole se retiran de la presencia de Horacio que exclama adolorido desde un sofá. Nía toma un taxi, desde su aplicación por celular. En menos de 10 minutos, llega el Taxi, y las preciosas muchachas se suben al vehículo donde dejan primero a Tania Nicole, en su casa, y después, Nía regresa a su casa.
LEONARDO: Ya, hermanita, no te pongas así, ese tipo no merece la pena.
TANIA NICOLE: ¡¡¡Pero, yo lo quiero, lo quiero!!!
LEONARDO: Tranquilízate, ¿Por qué no le das una oportunidad a Juan Christian? Se ve que es un buen chico y te quiere.
TANIA NICOLE: Juan Christian es muy agradable pero…
LEONARDO: Nada, hermanita, ese Horacio es un descarado… ¡¡¡Y no merece que derrames ninguna lágrima por él y no llores más!!!
Pero, en su interior, Leonardo pone su mirada sedienta de venganza.
NIA: Chema… creo que tú y yo no debemos vernos.
CHEMA: Pero, ¿Por qué? ¡Si nos llevamos tan bien!
NIA: Creo que lo nuestro no puede funcionar. Ya viste como te pusieron…
CHEMA: ¡¡¡Eso no es nada!!! ¡¡¡Lo que pasa es que me tomaron desprevenido, pero, la próxima seré más cauteloso!!!
NIA: ¡¡¡La próxima puede ser peor!!!
Nía se retira dejando a Chema confundido.
En una cafetería al Norte de la ciudad, Marcos tomé un café cuando de pronto, se aparece Melissa, vestida con una atrevida minifalda, mientras lo mira con desmedida fascinación. Ella pide permiso para sentarse y él acepta y ella toma asiento, cruzando sensualmente sus lindas y torneadas piernas, mientras le guiña el ojo. Marcos se siente incómodo con los coqueteos de esa hermosa mujer.
HORACIO: ¡¡¡Estoy ocupado con Nía!!! ¿Como pudiste entrar aquí?
TANIA NICOLE: La puerta está abierta. Pero, ¿Qué tiene que ver Nía en todo esto?
HORACIO: ¡¡¡Nía es el amor de mi vida!!! ¡¡Yo amo a Nía!!!
TANIA NICOLE: ¿Y lo nuestro?
HORACIO: ¡¡¡Crees que me iba a fijar en un “marimacho” como tú!!! ¡¡¡Y agradece que no le he dado su escarmiento al chino ese…!!! ¡¡¡Porque ganas no me quedan…!!!
Horacio le levanta la mano y le aplica severa bofetada en su mejilla. Pero, Tania Nicole se enfurece y le aplica una patada en sus partes íntimas… ¡¡¡Auch!!! Y, es entonces, cuando Nía y Tania Nicole se retiran de la presencia de Horacio que exclama adolorido desde un sofá. Nía toma un taxi, desde su aplicación por celular. En menos de 10 minutos, llega el Taxi, y las preciosas muchachas se suben al vehículo donde dejan primero a Tania Nicole, en su casa, y después, Nía regresa a su casa.
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Tania Nicole es recibida por su hermano y apenas lo ve, ella se lanza a sus brazos para buscar consuelo. Leonardo abraza fuertemente a su bellísima hermanita.
LEONARDO: Ya, hermanita, no te pongas así, ese tipo no merece la pena.
TANIA NICOLE: ¡¡¡Pero, yo lo quiero, lo quiero!!!
LEONARDO: Tranquilízate, ¿Por qué no le das una oportunidad a Juan Christian? Se ve que es un buen chico y te quiere.
TANIA NICOLE: Juan Christian es muy agradable pero…
LEONARDO: Nada, hermanita, ese Horacio es un descarado… ¡¡¡Y no merece que derrames ninguna lágrima por él y no llores más!!!
Pero, en su interior, Leonardo pone su mirada sedienta de venganza.
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Al día siguiente, durante un concierto callejero del Conjunto Vallenato, Nía platica con Chema.
NIA: Chema… creo que tú y yo no debemos vernos.
CHEMA: Pero, ¿Por qué? ¡Si nos llevamos tan bien!
NIA: Creo que lo nuestro no puede funcionar. Ya viste como te pusieron…
CHEMA: ¡¡¡Eso no es nada!!! ¡¡¡Lo que pasa es que me tomaron desprevenido, pero, la próxima seré más cauteloso!!!
NIA: ¡¡¡La próxima puede ser peor!!!
Nía se retira dejando a Chema confundido.
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En una cafetería al Norte de la ciudad, Marcos tomé un café cuando de pronto, se aparece Melissa, vestida con una atrevida minifalda, mientras lo mira con desmedida fascinación. Ella pide permiso para sentarse y él acepta y ella toma asiento, cruzando sensualmente sus lindas y torneadas piernas, mientras le guiña el ojo. Marcos se siente incómodo con los coqueteos de esa hermosa mujer.
MARCOS: ¿Melissa? ¿Qué está haciendo aquí?
MELLISA: ¡Hola, guapo, como estás! No sé que es lo que tiene mi dedo…
MARCOS: Yo lo veo bien…
MELLISA: No, mira bien, tiene algo… y no sé que tiene…
Mellisa lo mira con pasión y se acerca más de lo debido.
MARCOS: ¡¡¡Epa!!! Disculpe, señorita, pero, no se me acerque. Tengo "enamorada."
MELLISA: Oh, disculpa. No fue mi intención
MARCOS: Bueno, te dejo, que me está esperando Camila. Si tu dedo tiene algo, te recomiendo que te hagas ver con un doctor.
MELLISA: ¡Hola, guapo, como estás! No sé que es lo que tiene mi dedo…
MARCOS: Yo lo veo bien…
MELLISA: No, mira bien, tiene algo… y no sé que tiene…
Mellisa lo mira con pasión y se acerca más de lo debido.
MARCOS: ¡¡¡Epa!!! Disculpe, señorita, pero, no se me acerque. Tengo "enamorada."
MELLISA: Oh, disculpa. No fue mi intención
MARCOS: Bueno, te dejo, que me está esperando Camila. Si tu dedo tiene algo, te recomiendo que te hagas ver con un doctor.
Marcos desprecia a Melissa y se retira de su presencia.
Camila, entonces, se encuentra con Marcos…
MARCOS: ¡Hola Camila! ¡Te cuento que me encontré con es chica, Melissa, la sobrina de Emma del Rocío!
CAMILA: ¿Ah, si? ¿Y qué pasó?
MARCOS: ¡No pasó nada! ¡Ella quería que la examinara el dedo y yo le pedí que vaya a un doctor! ¿Te pasa algo?
CAMILA: ¿En serio le examinabas el dedo?
MARCOS: ¡Por supuesto que si! ¿O crees que pasó otra cosa? ¡Pues, te equivocas!
CAMILA: Discúlpame, mi amor, como mi amiga Melissa es muy bonita, entonces, pensé que quizás…
MARCOS: ¡Pues, piensas demasiado! ¡Y no me gusta que desconfíen de mí!
CAMILA: Perdóname, amor, es que me puse celosa… Lo siento. ¿Qué te parece si olvidamos todo y vamos a comer algo?
MARCOS: Está bien, mi amor.
CAMILA: Han abierto un restaurante comida peruana aquí… ¡¡¡Y dicen que los cocineros son realmente peruanos!!!
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Camila, entonces, se encuentra con Marcos…
MARCOS: ¡Hola Camila! ¡Te cuento que me encontré con es chica, Melissa, la sobrina de Emma del Rocío!
CAMILA: ¿Ah, si? ¿Y qué pasó?
MARCOS: ¡No pasó nada! ¡Ella quería que la examinara el dedo y yo le pedí que vaya a un doctor! ¿Te pasa algo?
CAMILA: ¿En serio le examinabas el dedo?
MARCOS: ¡Por supuesto que si! ¿O crees que pasó otra cosa? ¡Pues, te equivocas!
CAMILA: Discúlpame, mi amor, como mi amiga Melissa es muy bonita, entonces, pensé que quizás…
MARCOS: ¡Pues, piensas demasiado! ¡Y no me gusta que desconfíen de mí!
CAMILA: Perdóname, amor, es que me puse celosa… Lo siento. ¿Qué te parece si olvidamos todo y vamos a comer algo?
MARCOS: Está bien, mi amor.
CAMILA: Han abierto un restaurante comida peruana aquí… ¡¡¡Y dicen que los cocineros son realmente peruanos!!!
Camila y Marcos se abrazan y se dan un beso en la boca. Entonces, se dirigen al restaurante peruano en un sector humilde de la ciudad, con la bandera peruana, blanco y rojo, y decoración de artesanías peruanas.
Pero, cuando llegan, no hay ningún peruano atiendo, ni en las mesas, ni en la cocina. El único peruano que hubo lo despidieron una vez sus ayudantes aprendieron la comida.
Pero, aún así, ella pedir algo para comer para saciar el hambre… pero, apenas probaron un bocado, tuvieron que dejar la comida… ¿Y esto que es…? ¡¡¡Esto no es peruano!!! Camila, indignada, le dá clases de cocina peruana a los cocineros… y al final, termina cocinando para ellos.
Mientras tanto, en Cartagena, Paulina y Gustavo no se dan cuenta que Zafiro ha ido detrás de ellos. Paulina está emocionada en regresar, nuevamente, a la Costa y sentir nuevamente el calor, arena, sol, playa y mar de su tierrita. Por su parte, Gustavo escribe su novela en su portátil cuando de pronto, Paulina viene por detrás. Se escucha de fondo “Catalina del Mar”, interpretada por Fruko y sus Tesos.
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Mientras tanto, en Cartagena, Paulina y Gustavo no se dan cuenta que Zafiro ha ido detrás de ellos. Paulina está emocionada en regresar, nuevamente, a la Costa y sentir nuevamente el calor, arena, sol, playa y mar de su tierrita. Por su parte, Gustavo escribe su novela en su portátil cuando de pronto, Paulina viene por detrás. Se escucha de fondo “Catalina del Mar”, interpretada por Fruko y sus Tesos.
PAULINA: ¿Qué estás escribiendo, mi amor?
GUSTAVO: ¿Eh? Pues… una novela que estoy escribiendo.
PAULINA: ¿Puedo leerla?
GUSTAVO: ¡No, por favor! ¡No me gusta que lean mis novelas antes de terminarlas! ¿Qué te parece si salimos un rato a ver la ciudad? ¿Has estado en el Castillo de San Felipe? ¡Es muy imponente!
PAULINA: Pues, muchas veces, cuando iba a Cartagena desde Barranquilla… pero, me gustaría volver a ir de nuevo.
Gustavo y Paulina salen rumbo al castillo “San Felipe” sin darse cuenta que Zafiro los está siguiendo. Paulina contempla la fortaleza cuando de pronto, se acerca Zafiro aprovechando que Gustavo la ha dejado sola.
PAULINA: ¿Zafiro? ¿Qué estás haciendo aquí?
ZAFIRO: ¡Vine con Gustavo!
PAULINA: ¡No puede ser! ¡Yo vine con Gustavo!
ZAFIRO: ¿Tú también? ¡No puedo creerlo! ¡Gustavo y yo siempre venimos a Cartagena para descansar! ¡El es mi amante!
PAULINA: ¡Mientes! ¡Dices eso para mortificarme pero, no lo vas a conseguir!
ZAFIRO: ¡Pues, es la verdad, queridita! ¡Tu adorado Gustavo no es como piensas! ¡El es frío y calculador! ¿Te contó que está escribiendo una novela inspirada en ti?
PAULINA: ¡Gustavo es incapaz de hacer algo sin mi consentimiento…!
ZAFIRO: ¡Vaya! ¡Qué ingenua eres! ¡Gustavo te está usando como material para su próxima novela! ¡El es así!
GUSTAVO: ¿Eh? Pues… una novela que estoy escribiendo.
PAULINA: ¿Puedo leerla?
GUSTAVO: ¡No, por favor! ¡No me gusta que lean mis novelas antes de terminarlas! ¿Qué te parece si salimos un rato a ver la ciudad? ¿Has estado en el Castillo de San Felipe? ¡Es muy imponente!
PAULINA: Pues, muchas veces, cuando iba a Cartagena desde Barranquilla… pero, me gustaría volver a ir de nuevo.
Gustavo y Paulina salen rumbo al castillo “San Felipe” sin darse cuenta que Zafiro los está siguiendo. Paulina contempla la fortaleza cuando de pronto, se acerca Zafiro aprovechando que Gustavo la ha dejado sola.
PAULINA: ¿Zafiro? ¿Qué estás haciendo aquí?
ZAFIRO: ¡Vine con Gustavo!
PAULINA: ¡No puede ser! ¡Yo vine con Gustavo!
ZAFIRO: ¿Tú también? ¡No puedo creerlo! ¡Gustavo y yo siempre venimos a Cartagena para descansar! ¡El es mi amante!
PAULINA: ¡Mientes! ¡Dices eso para mortificarme pero, no lo vas a conseguir!
ZAFIRO: ¡Pues, es la verdad, queridita! ¡Tu adorado Gustavo no es como piensas! ¡El es frío y calculador! ¿Te contó que está escribiendo una novela inspirada en ti?
PAULINA: ¡Gustavo es incapaz de hacer algo sin mi consentimiento…!
ZAFIRO: ¡Vaya! ¡Qué ingenua eres! ¡Gustavo te está usando como material para su próxima novela! ¡El es así!
En ese momento, viene Gustavo trayendo unos vasos con gaseosa cuando de pronto, Zafiro se acerca a darle un beso y abrazarlo a él.
ZAFIRO: ¡Mi amor! ¡Gracias por la gaseosa! ¡Eres muy amable! ¡Mira a quién me encontré! ¡Con mi querida hijastra, Paulina!
GUSTAVO: ¿No tienes nada que hacer, Zafiro?
ZAFIRO: Si, claro. Nos vemos en el mismo lugar de siempre.
Zafiro se retira de la presencia, no sin antes, guiñarle el ojo. Gustavo trata de calmar a Paulina pero, ella se siente incómoda con lo que le dijo Zafiro. Entonces, en el cuarto de Hotel, ella, aprovechando que Gustavo no está presente, decide encender el computador del hombre y mira la novela que está escribiendo… sobre las aventuras de una muchacha en la Costa Atlántica… inspirado en ella… Paulina se indigna, creyendo que lo que le dijo Zafiro era verdad, y de pronto, encara a Gustavo.
PAULINA: ¡Mientes! ¡Me has engañado! ¡Tú nunca me has querido, solo me usas para ser material para tu próxima novela!
GUSTAVO: ¿Perdón? Pero, ¿Quién te dijo eso? Tú sabes que eso no es verdad.
PAULINA: ¡Nadie me lo dijo! ¡Yo mismo me di cuenta, rebuscando tus cosas!
GUSTAVO: ¿Y quién te dio permiso para rebuscar mis cosas?
PAULINA: ¡Soy tu novia! ¡Tengo derecho para saber lo que hace mi novio! Pero, dime, ¿Por qué me has hecho esto? ¡Me hubieras consultado antes de ponerte a escribir! ¡Y encima, me lo ocultas!
GUSTAVO: ¡Disculpa pero, es que… mi editor…!
PAULINA: ¿Acaso tu editor es más importante que lo que yo sienta?
GUSTAVO: ¡Es mi trabajo!
PAULINA: Pues, si tanto te interesa tu trabajo, puedes quedarte con él.
Paulina se retira del cuarto de Hotel y cierra fuertemente la puerta. Gustavo se sienta en el sofá, triste y frustrado, ante su rechazo.
ZAFIRO: ¿Qué te pasa, Paulina?
PAULINA: ¡Tenías razón, Zafiro! ¡Gustavo no me quiere! ¡El solo me utilizaba como material para escribir su próxima novela! ¡No sé como pude haber sido tan ingenua!
ZAFIRO: ¡Ya, tranquila!
Zafiro recuesta a Paulina en su hombro mientras que por detrás, ella levanta una ceja en señal de malicia.
PAULINA: ¡Tenías razón y yo no te hice caso!
ZAFIRO: ¡Gustavo es así! ¡El es tan egoísta! ¡Todo lo hace para satisfacer su ego! ¡Pero, no eres la única ingenua! ¡Yo también caí en sus redes! ¡Y tuvo el descaro que si yo lo delataba, le iba a contar todo a mi marido!
PAULINA: ¡Quiero irme de aquí! ¡No quiero volver a verlo! ¡Quiero regresar a Bogotá lo antes posible!
Paulina se recuesta en los hombros de Zafiro quién levanta una ceja, en señal de victoria por haber cumplido con sus planes. Entonces, Zafiro lleva a Paulina hasta un avión y toma el primer vuelo rumbo a Bogotá.
GUSTAVO: ¡Zafiro! ¡Qué estás haciendo aquí! ¿Dónde está Paulina?
ZAFIRO: ¡Paulina regresó a Bogotá!
GUSTAVO: ¿Regresó? ¡No puede ser! ¡Tengo que hablar con ella!
ZAFIRO: ¡Es lo mejor, querido! ¡Ella nunca te quiso, solo quería tu fama y fortuna!
GUSTAVO: ¡No! ¡Paulina no es así! ¡Además, ella tiene la fortuna de su padre!
ZAFIRO: ¡Ella nunca te quiso! ¿Cuándo te vas a dar cuenta?
GUSTAVO: ¿Por qué haces todo esto, Zafiro?
ZAFIRO: ¡Porque te amo!
GUSTAVO: ¡Tú no amas a nadie Zafiro!
ZAFIRO: ¡No! ¡Mi amor es sincero! ¡Te amo de verdad!
GUSTAVO: ¿Y tu esposo?
ZAFIRO: ¡Fue un error que cometí en la vida! ¡Pero, estoy dispuesta a remediarlo! ¡Por favor, dame una oportunidad!
Zafiro acaricia suavemente sus orejas, nuca y mejillas, para enredarlo en un juego de pasión pero, él que trata de controlar sus sentimientos hacia esa hermosísima mujer. Entonces, Gustavo se levanta del piso y se dirige a la puerta principal.
ZAFIRO: ¡Mi amor! ¡Gracias por la gaseosa! ¡Eres muy amable! ¡Mira a quién me encontré! ¡Con mi querida hijastra, Paulina!
GUSTAVO: ¿No tienes nada que hacer, Zafiro?
ZAFIRO: Si, claro. Nos vemos en el mismo lugar de siempre.
Zafiro se retira de la presencia, no sin antes, guiñarle el ojo. Gustavo trata de calmar a Paulina pero, ella se siente incómoda con lo que le dijo Zafiro. Entonces, en el cuarto de Hotel, ella, aprovechando que Gustavo no está presente, decide encender el computador del hombre y mira la novela que está escribiendo… sobre las aventuras de una muchacha en la Costa Atlántica… inspirado en ella… Paulina se indigna, creyendo que lo que le dijo Zafiro era verdad, y de pronto, encara a Gustavo.
PAULINA: ¡Mientes! ¡Me has engañado! ¡Tú nunca me has querido, solo me usas para ser material para tu próxima novela!
GUSTAVO: ¿Perdón? Pero, ¿Quién te dijo eso? Tú sabes que eso no es verdad.
PAULINA: ¡Nadie me lo dijo! ¡Yo mismo me di cuenta, rebuscando tus cosas!
GUSTAVO: ¿Y quién te dio permiso para rebuscar mis cosas?
PAULINA: ¡Soy tu novia! ¡Tengo derecho para saber lo que hace mi novio! Pero, dime, ¿Por qué me has hecho esto? ¡Me hubieras consultado antes de ponerte a escribir! ¡Y encima, me lo ocultas!
GUSTAVO: ¡Disculpa pero, es que… mi editor…!
PAULINA: ¿Acaso tu editor es más importante que lo que yo sienta?
GUSTAVO: ¡Es mi trabajo!
PAULINA: Pues, si tanto te interesa tu trabajo, puedes quedarte con él.
Paulina se retira del cuarto de Hotel y cierra fuertemente la puerta. Gustavo se sienta en el sofá, triste y frustrado, ante su rechazo.
+++
Por su parte, Paulina se encuentra en el cuarto de Hotel con Zafiro.
ZAFIRO: ¿Qué te pasa, Paulina?
PAULINA: ¡Tenías razón, Zafiro! ¡Gustavo no me quiere! ¡El solo me utilizaba como material para escribir su próxima novela! ¡No sé como pude haber sido tan ingenua!
ZAFIRO: ¡Ya, tranquila!
Zafiro recuesta a Paulina en su hombro mientras que por detrás, ella levanta una ceja en señal de malicia.
PAULINA: ¡Tenías razón y yo no te hice caso!
ZAFIRO: ¡Gustavo es así! ¡El es tan egoísta! ¡Todo lo hace para satisfacer su ego! ¡Pero, no eres la única ingenua! ¡Yo también caí en sus redes! ¡Y tuvo el descaro que si yo lo delataba, le iba a contar todo a mi marido!
PAULINA: ¡Quiero irme de aquí! ¡No quiero volver a verlo! ¡Quiero regresar a Bogotá lo antes posible!
Paulina se recuesta en los hombros de Zafiro quién levanta una ceja, en señal de victoria por haber cumplido con sus planes. Entonces, Zafiro lleva a Paulina hasta un avión y toma el primer vuelo rumbo a Bogotá.
+++
Rato después, Gustavo busca a Paulina en todo el Hotel pero, lo único que encuentra es a Zafiro…
GUSTAVO: ¡Zafiro! ¡Qué estás haciendo aquí! ¿Dónde está Paulina?
ZAFIRO: ¡Paulina regresó a Bogotá!
GUSTAVO: ¿Regresó? ¡No puede ser! ¡Tengo que hablar con ella!
ZAFIRO: ¡Es lo mejor, querido! ¡Ella nunca te quiso, solo quería tu fama y fortuna!
GUSTAVO: ¡No! ¡Paulina no es así! ¡Además, ella tiene la fortuna de su padre!
ZAFIRO: ¡Ella nunca te quiso! ¿Cuándo te vas a dar cuenta?
GUSTAVO: ¿Por qué haces todo esto, Zafiro?
ZAFIRO: ¡Porque te amo!
GUSTAVO: ¡Tú no amas a nadie Zafiro!
ZAFIRO: ¡No! ¡Mi amor es sincero! ¡Te amo de verdad!
GUSTAVO: ¿Y tu esposo?
ZAFIRO: ¡Fue un error que cometí en la vida! ¡Pero, estoy dispuesta a remediarlo! ¡Por favor, dame una oportunidad!
Zafiro acaricia suavemente sus orejas, nuca y mejillas, para enredarlo en un juego de pasión pero, él que trata de controlar sus sentimientos hacia esa hermosísima mujer. Entonces, Gustavo se levanta del piso y se dirige a la puerta principal.
GUSTAVO: ¡No puedo amarte, Zafiro! ¡Yo amo a Paulina!
ZAFIRO: ¡Qué ingenuo eres, Gustavo! ¡En estos momentos, ella debe regresar a los brazos de Leonardo Gaviria!
GUSTAVO: ¿Qué tiene que ver Leonardo Gaviria en todo esto? ¡El es el novio de mi hermana!
ZAFIRO: ¡Leonardo y Paulina se aman! ¡Es la verdad! ¡Yo conozco a Leonardo de antes y puedo constar que él no es una buena persona! ¡Ese hombre me embarazó y me dejó sola con mi bebé a cuestas! ¿Te acuerdas? ¡Y temo que le haga lo mismo a tu hermanita!
Zafiro abraza fuertemente para seducirlo y hacerlo caer en la tentación. Gustavo trata de zafarse pero, ella no se resiste y lo sigue envolviendo en su juego de pasión. Finalmente, él logra zafarse. Entonces, Zafiro finge derrota.
GUSTAVO: ¡Zafiro, detente! ¡Recuerda que eres una mujer casada!
ZAFIRO: Pues, no por mucho…
GUSTAVO: ¿Por qué dices eso?
ZAFIRO: Porque a estas horas le debe llegar la notificación de divorcio… ¡El muy desgraciado me estaba engañando con Kaci, la coqueta esa que atiende en el Mayorista de Tecnología!
GUSTAVO: No creo Javier sea capaz de hacer eso…
ZAFIRO: El es capaz de eso… ¿Y como crees que nació Paulina? Pero, bueno, sino quieres estar conmigo… no importa. Permiso.
Zafiro se retira de la habitación de Gustavo, no sin antes darle un impulsivo beso en la boca. Y después, ella se retira menando la cinturita para despertar el deseo y la pasión del hombre.
MARCOS: Hola, mi amor, ¿Qué te parece si salimos hoy a pesar por la ciudad?
CAMILA: ¡Acepto, mi amor! ¡Te amo, tanto!
Entonces, se aparece Sherlyn y saluda a Marcos y Camila. Camila presenta a Mellissa ante Sherlyn.
SHERLYN: ¡Ejem! ¡Mucho gusto! ¡Yo soy Sherlyn, la mejor amiga de Camila!
MELLISA: ¡Mucho gusto, Sherlyn! ¡Camila me ha hablado mucho de ti!
Marcos decide invitar a Sherlyn y Mellisa a tomar helados. Sherlyn mira, con suspicacia, como Mellisa mira a Marcos. Entonces, en el momento que Mellissa se retira para ir al baño, Sherlyn le hace una pregunta.
ZAFIRO: ¡Qué ingenuo eres, Gustavo! ¡En estos momentos, ella debe regresar a los brazos de Leonardo Gaviria!
GUSTAVO: ¿Qué tiene que ver Leonardo Gaviria en todo esto? ¡El es el novio de mi hermana!
ZAFIRO: ¡Leonardo y Paulina se aman! ¡Es la verdad! ¡Yo conozco a Leonardo de antes y puedo constar que él no es una buena persona! ¡Ese hombre me embarazó y me dejó sola con mi bebé a cuestas! ¿Te acuerdas? ¡Y temo que le haga lo mismo a tu hermanita!
Zafiro abraza fuertemente para seducirlo y hacerlo caer en la tentación. Gustavo trata de zafarse pero, ella no se resiste y lo sigue envolviendo en su juego de pasión. Finalmente, él logra zafarse. Entonces, Zafiro finge derrota.
GUSTAVO: ¡Zafiro, detente! ¡Recuerda que eres una mujer casada!
ZAFIRO: Pues, no por mucho…
GUSTAVO: ¿Por qué dices eso?
ZAFIRO: Porque a estas horas le debe llegar la notificación de divorcio… ¡El muy desgraciado me estaba engañando con Kaci, la coqueta esa que atiende en el Mayorista de Tecnología!
GUSTAVO: No creo Javier sea capaz de hacer eso…
ZAFIRO: El es capaz de eso… ¿Y como crees que nació Paulina? Pero, bueno, sino quieres estar conmigo… no importa. Permiso.
Zafiro se retira de la habitación de Gustavo, no sin antes darle un impulsivo beso en la boca. Y después, ella se retira menando la cinturita para despertar el deseo y la pasión del hombre.
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Mientras tanto, en Bogotá, Marcos y Camila se encuentran con Mellissa. Ellos se saludan amigablemente a pesar que Melissa no resiste sentir atracción hacia Marcos. En ese momento, se aparece Sherlyn y observa como Mellissa mira a Marcos.
MARCOS: Hola, mi amor, ¿Qué te parece si salimos hoy a pesar por la ciudad?
CAMILA: ¡Acepto, mi amor! ¡Te amo, tanto!
Entonces, se aparece Sherlyn y saluda a Marcos y Camila. Camila presenta a Mellissa ante Sherlyn.
SHERLYN: ¡Ejem! ¡Mucho gusto! ¡Yo soy Sherlyn, la mejor amiga de Camila!
MELLISA: ¡Mucho gusto, Sherlyn! ¡Camila me ha hablado mucho de ti!
Marcos decide invitar a Sherlyn y Mellisa a tomar helados. Sherlyn mira, con suspicacia, como Mellisa mira a Marcos. Entonces, en el momento que Mellissa se retira para ir al baño, Sherlyn le hace una pregunta.
SHERLYN: ¿Te gusta Marcos? Es muy guapo, ¿Verdad?
MELLISSA: Si, el chico está querido. Pero, tiene novia.
SHERLYN: ¿Y eso que importa? ¡Puedes quitárselo a Camila…!
MELLISSA: ¡Pero, yo respeto a Camila!
Mellissa se retira de la presencia de Sherlyn. Sherlyn se ríe de Mellisa. Y las dos se reúnen para platicar con Camila y Marcos.
Rato después, en la casa de Camila, Sherlyn habla a solas con Camila…
SHERLYN: Camila, amiga mía, sé que no he sido la mejor de las amigas, pero, hay algo que tienes que saber.
CAMILA: ¿Qué es lo que tienes que decirme, Sherlyn?
MELLISSA: ¡Es sobre Mellisa! ¡No me gusta nada!
CAMILA: ¡Mellisa es una gran muchacha!
SHERLYN: ¡Pues, ella me dijo que le gustaba mucho Marcos y que pensaba quitártelo!
CAMILA: ¿En serio dices eso? ¡Eso no puede ser verdad!
SHERLYN: Bueno, yo soy la menos indicada para decírtelo. Después de todo, yo me interpuse en tu relación, y ahora estoy pagando con creces mi error. Lo siento, amiga mía, pero, creo que tenías que saberlo.
CAMILA: No te preocupes, amiga mía. Gracias por decírmelo.
Camila abraza fuertemente a Sherlyn, mientras que Sherlyn, por detrás, levanta una ceja en señal de malicia.
MELLISSA: Si, el chico está querido. Pero, tiene novia.
SHERLYN: ¿Y eso que importa? ¡Puedes quitárselo a Camila…!
MELLISSA: ¡Pero, yo respeto a Camila!
Mellissa se retira de la presencia de Sherlyn. Sherlyn se ríe de Mellisa. Y las dos se reúnen para platicar con Camila y Marcos.
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Rato después, en la casa de Camila, Sherlyn habla a solas con Camila…
SHERLYN: Camila, amiga mía, sé que no he sido la mejor de las amigas, pero, hay algo que tienes que saber.
CAMILA: ¿Qué es lo que tienes que decirme, Sherlyn?
MELLISSA: ¡Es sobre Mellisa! ¡No me gusta nada!
CAMILA: ¡Mellisa es una gran muchacha!
SHERLYN: ¡Pues, ella me dijo que le gustaba mucho Marcos y que pensaba quitártelo!
CAMILA: ¿En serio dices eso? ¡Eso no puede ser verdad!
SHERLYN: Bueno, yo soy la menos indicada para decírtelo. Después de todo, yo me interpuse en tu relación, y ahora estoy pagando con creces mi error. Lo siento, amiga mía, pero, creo que tenías que saberlo.
CAMILA: No te preocupes, amiga mía. Gracias por decírmelo.
Camila abraza fuertemente a Sherlyn, mientras que Sherlyn, por detrás, levanta una ceja en señal de malicia.
CONTINUARA…











¿Nía embarazada de Horacio? 😖
ResponderBorrarNo me acuerdo de esa parte... en la versión, original, ella si quedó embarazada de Horacio, pero, después, lo cambié. Quizás, no edité esa parte. Tendría que revisar. :)
BorrarGran patada la tuya, Tania a Horacio. ¡Bravo por ti!
ResponderBorrar¡¡¡Perfecto!!! ¡¡¡Buena esa, Tania Nicole!!! :) :)
Borrar¿Un restaurante peruano, sin cocinero peruano, comida que no es peruana, solo la decoración peruana?
ResponderBorrarEn Bogotá, hay muchos restaurantes peruanos así... no hay ningún solo peruano trabajando. :)
BorrarZafiro te voy a arrancar todos los pelos de la cabeza y lo que no es la cabeza por mala persona. Y tú Paulina no seas tan crédula
ResponderBorrarPaulina, que seas su novia no te da derecho a cotillear en las cosas de Gustavo
ResponderBorrarCierto, ella debería dejar de ser tan metiche. :)
BorrarSheryln nunca aprenderá a ser una buena persona
ResponderBorrarEs curioso que aunque no se crió con Zafiro, pero, ella tiene el mismo instinto de maldad. :)
BorrarHay cosas que se heredan más allá de los rasgos físicos.
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