CAPITULO 41: PAULINA DEL MAR
Gustavo llega a un restaurante en la “Zona Rosa” de Bogotá, en compañía de Nía y su amiga Kary la youtuber. En ese momento, él desvía su mirada hacia Paulina que está sentada en una mesa de al fondo junto con Don Javier, Camila y Marcos. Paulin intercambia sonrisas con su familia. Gustavo suspira por Paulina. Nía y Kary cruzan sensualmente sus lindas y torneadas piernas.
NIA: ¿Gustavo? ¿Te sucede algo?
GUSTAVO: ¡Mira, allí está Paulina con su familia! ¡Qué feliz luce! ¿Verdad?
KARY: ¿Quién es Paulina?
GUSTAVO: Ella es al amor de mi vida.
KARY: ¿Y por qué no estás con ella?
GUSTAVO: Porque ella no quiere saber de mí… porque alguien le metió ideas falsas sobre mí… ¡¡¡Pero, es que yo solo tengo ojos para ella!!! ¡¡¡La amo!!¡ ¡La quiero con todo mi corazón!
NIA: ¡Oye, Gustavo, si todavía quieres a Paulina, pues, anímate a decírselo!
GUSTAVO: ¿Y si me rechaza?
NIA: ¡Para nada! ¡Anda tras ella y dile todo lo que sientes!
Nía le guiña el ojo a Gustavo y, entonces, él se arma de valor y se levanta de su asiento. Gustavo camina, pidiendo permiso, por dos ó tres mesas, hasta llegar a la mesa donde se encuentra Paulina.
+++
Paulina se sorprende al ver a Gustavo arrodillándose.
PAULINA: ¿Gustavo? ¿Qué estás haciendo aquí?
GUSTAVO: Paulina… yo… yo… ejem…
En ese momento, suena un conjunto vallenato que interpreta una alegre vallenato que hiciera famoso Diomedes Díaz.
PAULINA: ¡¡¡Gustavo, mi amor!!! ¡¡¡Me dedicaste mi canción favorita!!!
En ese momento, uno de los músicos confiesa…
CANTANTE: ¡¡¡Perdón, pero, nosotros le cantábamos a esas dos señoritas que están en esa mesa!!!
El cantante señala a la mesa donde están Kary y Nía y las invita a acercarse al Conjunto Musical.
GUSTAVO: Paulina… yo… yo… ejem…
En ese momento, suena un conjunto vallenato que interpreta una alegre vallenato que hiciera famoso Diomedes Díaz.
“Pueden haber más bellas que tú/ habrá otra con más poder que tú/ Pueden existir en este mundo/ Pero, eres la reina/ Las hay con coronas de cristal/ tienen todas las perlas del mar/ tal vez pero, en mi corazón, tú eres la reina.”
PAULINA: ¡¡¡Gustavo, mi amor!!! ¡¡¡Me dedicaste mi canción favorita!!!
En ese momento, uno de los músicos confiesa…
CANTANTE: ¡¡¡Perdón, pero, nosotros le cantábamos a esas dos señoritas que están en esa mesa!!!
El cantante señala a la mesa donde están Kary y Nía y las invita a acercarse al Conjunto Musical.
KARY: ¿En serio? ¿Ustedes me dedican esta canción?
CANTANTE: ¡Así es, linda señorita, para nosotros, usted es la Reina!
KARY: Pues, muchas gracias por considerarme su reina.
Kary y Nía le guiñan el ojo a los músicos mientras ellos suspiran por esas bellísimas muchachas. Paulina estalla de la rabia al enterarse que los músicos le dedicaron “Tú eres la Reina” a Kary y a Nía. Pero, en ese momento, Gustavo intenta tranquilizarla.
GUSTAVO: No, importa. Para mí, tú eres la reina…
PAULINA: Gracias, Gustavo.
GUSTAVO: Perdón, pero, le estaba hablando a mi sobrina Mellissa… ¡¡¡Allí está!!!
Mellissa se acerca a la mesa de ellos para saludarlos. Paulina estalla de los celos al enterarse que Gustavo le dedica “Tú eres la Reina” a su sobrina Mellissa. De pronto, Gustavo hace una sonrisa pícara.
GUSTAVO: ¡¡¡Jejejejeje!!! ¡¡¡Igual, yo tengo otra canción para dedicarte!!!
Entonces, Gustavo llama a los músicos y pide que toquen “Las Cosas de la Vida” de Carlos Vives, para dedicársela a Paulina.
Paulina, emocionada, se acerca a su amado y lo abraza fuertemente.
GUSTAVO: ¡Te amo, Paulina del Mar, te amo como a nadie en esta vida! ¡Y no quiero perderte! ¡Lo que te dijo Zafiro es mentira, yo nunca te podría engañar porque, para mí, eres el amor de mi vida!
PAULINA: ¡Snif! ¡Gustavo, yo también, te amo! ¡No he podido olvidarme de ti!
GUSTAVO: ¿Y Leonardo?
PAULINA: Leonardo es solo un buen amigo… tú eres mi gran amor… te amo, Gustavo, te amo con toda el alma.
GUSTAVO: Yo también te amo, Paulina del Mar.
Entonces, los dos se dan un beso en la boca mientras los músicos siguen tocando “Las Cosas de la Vida” de Carlos Vives. Don Javier, padre de Paulina, mira a su hija muy feliz.
CANTANTE: ¡Así es, linda señorita, para nosotros, usted es la Reina!
KARY: Pues, muchas gracias por considerarme su reina.
Kary y Nía le guiñan el ojo a los músicos mientras ellos suspiran por esas bellísimas muchachas. Paulina estalla de la rabia al enterarse que los músicos le dedicaron “Tú eres la Reina” a Kary y a Nía. Pero, en ese momento, Gustavo intenta tranquilizarla.
GUSTAVO: No, importa. Para mí, tú eres la reina…
PAULINA: Gracias, Gustavo.
GUSTAVO: Perdón, pero, le estaba hablando a mi sobrina Mellissa… ¡¡¡Allí está!!!
Mellissa se acerca a la mesa de ellos para saludarlos. Paulina estalla de los celos al enterarse que Gustavo le dedica “Tú eres la Reina” a su sobrina Mellissa. De pronto, Gustavo hace una sonrisa pícara.
GUSTAVO: ¡¡¡Jejejejeje!!! ¡¡¡Igual, yo tengo otra canción para dedicarte!!!
Entonces, Gustavo llama a los músicos y pide que toquen “Las Cosas de la Vida” de Carlos Vives, para dedicársela a Paulina.
“porque cuando ama un corazón/ no hay conciencia ni razón/ no hay verdades escondidas/ así son las cosas del amor/ no se engaña un corazón/ con amores de mentiras/ así fue, como ves no te olvidé/ hoy nos vemos otra vez/ son las cosas de la vida.”
GUSTAVO: ¡Te amo, Paulina del Mar, te amo como a nadie en esta vida! ¡Y no quiero perderte! ¡Lo que te dijo Zafiro es mentira, yo nunca te podría engañar porque, para mí, eres el amor de mi vida!
PAULINA: ¡Snif! ¡Gustavo, yo también, te amo! ¡No he podido olvidarme de ti!
GUSTAVO: ¿Y Leonardo?
PAULINA: Leonardo es solo un buen amigo… tú eres mi gran amor… te amo, Gustavo, te amo con toda el alma.
GUSTAVO: Yo también te amo, Paulina del Mar.
Entonces, los dos se dan un beso en la boca mientras los músicos siguen tocando “Las Cosas de la Vida” de Carlos Vives. Don Javier, padre de Paulina, mira a su hija muy feliz.
JAVIER: ¡Qué bueno verlos a ustedes dos juntos, nuevamente!
PAULINA: Gracias, papá. Así es, finalmente, Gustavo y yo estamos juntos nuevamente.
GUSTAVO: ¡Don Javier! ¡Hay algo que tengo que aclarar con usted! ¡Entre Zafiro y yo no hay nada…!
JAVIER: ¡Eso lo sé! ¡Y no hablemos más de esa mujer! ¡Y tenemos que celebrar esta reconciliación!
CAMILA: ¡Qué buena noticia! ¡Felicitaciones, hermanita!
PAULINA: Gracias, Camila, veo que estás bien con tu novio.
CAMILA: Así es, Marcos y yo estamos juntos y muy enamorados, ¿No es así, mi amor?
MARCOS: SI, claro, amorcito.
Entonces, traen una silla para que Melissa y Gustavo se sienten a su lado, para celebrar su reconciliación. Kary y Nía deciden retirarse del lugar y se dirigen a comer Arepas con Queso. En el puesto de Arepas, Nía se encuentra con Chema y su Conjunto Vallenato quién les dedica “Tú eres la Reina”:
Rato después, Camila y Marcos están a solas conversando en el sofá.
PAULINA: Gracias, papá. Así es, finalmente, Gustavo y yo estamos juntos nuevamente.
GUSTAVO: ¡Don Javier! ¡Hay algo que tengo que aclarar con usted! ¡Entre Zafiro y yo no hay nada…!
JAVIER: ¡Eso lo sé! ¡Y no hablemos más de esa mujer! ¡Y tenemos que celebrar esta reconciliación!
CAMILA: ¡Qué buena noticia! ¡Felicitaciones, hermanita!
PAULINA: Gracias, Camila, veo que estás bien con tu novio.
CAMILA: Así es, Marcos y yo estamos juntos y muy enamorados, ¿No es así, mi amor?
MARCOS: SI, claro, amorcito.
Entonces, traen una silla para que Melissa y Gustavo se sienten a su lado, para celebrar su reconciliación. Kary y Nía deciden retirarse del lugar y se dirigen a comer Arepas con Queso. En el puesto de Arepas, Nía se encuentra con Chema y su Conjunto Vallenato quién les dedica “Tú eres la Reina”:
“Pueden haber más bellas que tú/ habrá otra con más poder que tú/ Pueden existir en este mundo/ Pero, eres la reina/ Las hay con coronas de cristal/ tienen todas las perlas del mar/ tal vez pero, en mi corazón, tú eres la reina.”
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Rato después, Camila y Marcos están a solas conversando en el sofá.
MARCOS: ¡Qué bueno que tu hermana se haya amistado con su novio!
CAMILA: ¡Así es! ¡Me llena de mucho orgullo!
MARCOS: ¡Qué linda luces cuando estás contenta! ¡Te quiero tanto!
Los dos se besan. Cuando en ese momento, suena el celular de ella y se acomoda para contestarlo…
CAMILA: ¡Así es! ¡Me llena de mucho orgullo!
MARCOS: ¡Qué linda luces cuando estás contenta! ¡Te quiero tanto!
Los dos se besan. Cuando en ese momento, suena el celular de ella y se acomoda para contestarlo…
CAMILA: ¿Aló? ¡Sherlyn! ¡Amiga mía! ¿Cómo has estado?
Camila trata de ocultar su indignación al escuchar que su novia habla con Camila para verse más tarde. Cuelga y vuelve a hablar con su “enamorado”, su novio.
CAMILA: ¡Mi amor, no te imaginas con quién hablé! ¡Con Milena! ¡Y nos pide para vernos!
MARCOS: ¿En serio? ¿Y por qué tiene que vernos?
CAMILA: ¿Qué te pasa? ¿No luces tan contento?
MARCOS: ¡Es que justo cuando estamos tan contentos, se aparece esa tipa!
CAMILA: ¡Pues, esa tipa, como tú le dices, es mi mejor amiga!
MARCOS: ¡No me gusta para nada esa amiga tuya!
CAMILA: ¡Te pido que no hables de esa manera de mis amistades!
MARCOS: Bueno, mi amor, no discutamos por cosas sin sentido. ¿Todo bien?
CAMILA: Si, claro, mi amor. ¡Todo está bien entre los dos!
Los dos vuelven a besarse. Marcos no sabe como decirle que Sherlyn intentó besarla.
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En ese mismo instante, Leonardo reflexiona sobre la conversación con Sherlyn y es cuando decide regresar al apartamento de Emma del Rocío. Ella se poner nerviosa con su presencia.
LEONARDO: Emma del Rocío… lo he pensado mucho y me he dado cuenta que tú eres el amor de mi vida…
EMMA DEL ROCIO: Leonardo… yo… yo… ¿Y Paulina?
LEONARDO: Paulina es solo una amiga. Además, ella está enamorada de tu hermano… y yo, estoy enamorado de ti.
EMMA DEL ROCIO: Leonardo… no lo sé… la verdad…
Entonces, Leonardo la sujeta de sus ropas y junta sus labios con los de ella, y los dos se besan con desmedida pasión y deseo y se dirigen a la habitación para hacer salvajemente el amor.
Rato después, Leonardo luce pensativo mientras Emma del Rocío llena de besos y abrazos al hombre.
EMMA DEL ROCIO: ¿Qué te pasa, mi amor? Te noto algo preocupado.
LEONARDO: Estoy preocupado por Sherlyn.
EMMA DEL ROCIO: Dime, ¿Qué tiene Sherlyn?
LEONARDO: ¡Está aferrada a un chico que no la quiere! ¡Y temo que haga algo malo!
EMMA DEL ROCIO: ¡Yo hablaré con ella!
LEONARDO: Gracias, mi amor, eres un ángel.
Los dos vuelven a darse un beso en la boca. Cuando en ese momento, se aparece Mellissa. Emma del Rocío se pone nerviosa con la presencia de su bellísima sobrina y se cubre con una sábana.
EMMA DEL ROCIO: ¿Qué te pasa, mi amor? Te noto algo preocupado.
LEONARDO: Estoy preocupado por Sherlyn.
EMMA DEL ROCIO: Dime, ¿Qué tiene Sherlyn?
LEONARDO: ¡Está aferrada a un chico que no la quiere! ¡Y temo que haga algo malo!
EMMA DEL ROCIO: ¡Yo hablaré con ella!
LEONARDO: Gracias, mi amor, eres un ángel.
Los dos vuelven a darse un beso en la boca. Cuando en ese momento, se aparece Mellissa. Emma del Rocío se pone nerviosa con la presencia de su bellísima sobrina y se cubre con una sábana.
MELLISA: ¿Emma del Rocío? ¿Qué estás haciendo allí con ese hombre?
EMMA DEL ROCIO: ¡¡¡Ejem!!! ¡¡¡El es Leonardo, mi novio!!!
MELLISA: ¿Tu novio? ¡¡¡Pues, está guapísimo!!! ¡¡¡Te felicito, Emma del Rocío!!!
EMMA DEL ROCIO: Gracias, pero, cuéntame, ¿Cómo te fue con tus amigas?
MELLISA: Muy bien. Pues, te cuento que me encontré con el tío Gustavo y acabó de reconciliarse.
EMMA DEL ROCIO: ¿Gustavo volvió con Paulina? ¡Qué buena noticia! Mira, mi amor, Paulina se reconcilió con Gustavo.
LEONARDO: Pues, qué bien por ellos… y nosotros, también, estamos juntos.
Entonces, Leonardo comienza a besar en todo el cuerpo a su bellísima y joven pareja. Entonces, Melissa se retira del cuarto, cerrando la puerta, y decide realizar una llamada por “Skype” a Brasil para hablar con su novio Melqui.
Finalmente, llega Horacio, escoltado por guardias de seguridad, mientras Nía cruza sensualmente sus lindas y torneadas piernas. Horacio la mira con ojos de desbordante pasión y deseo por estar con esa bella mujer.
HORACIO: Hola, Nía, ¿Cómo estás? ¡¡¡Qué linda estás!!!
NIA: ¡¡¡No perdamos el tiempo, Horacio!!! ¡¡¡Dime, confiesa quién es tu cómplice!!!
HORACIO: Te lo voy a decir con una condición…
NIA: ¿De qué condición? Estás en un grave problema, te han dado muchos años de cárcel por lo que cometiste…
HORACIO: ¡Bah! ¡En unos días, yo estaré libre…! ¡Ya verás! ¡Y estaremos juntos los dos, amándonos para siempre!
NIA: ¡De ninguna manera! ¡Yo tengo pareja!
HORACIO: ¿Quién? ¿Sigues con este cantantucho callejero? ¡No me hagas reir! ¡Yo puedo darte más placer que él!
NIA: ¡Chema es mil veces mejor que tú! ¡Y no me hagas perder el tiempo, quién es tu cómplice!
HORACIO: Al menos, dame un besito en la boca… sino me das un besito, no te digo nada.
Horacio cierra los ojos y frunce los labios. Nía lo mira con indignación, pero, al final, decide hacerle caso y besar al hombre. El hombre se siente satisfecho por el beso de tan hermosa muchacha.
EMMA DEL ROCIO: ¡¡¡Ejem!!! ¡¡¡El es Leonardo, mi novio!!!
MELLISA: ¿Tu novio? ¡¡¡Pues, está guapísimo!!! ¡¡¡Te felicito, Emma del Rocío!!!
EMMA DEL ROCIO: Gracias, pero, cuéntame, ¿Cómo te fue con tus amigas?
MELLISA: Muy bien. Pues, te cuento que me encontré con el tío Gustavo y acabó de reconciliarse.
EMMA DEL ROCIO: ¿Gustavo volvió con Paulina? ¡Qué buena noticia! Mira, mi amor, Paulina se reconcilió con Gustavo.
LEONARDO: Pues, qué bien por ellos… y nosotros, también, estamos juntos.
Entonces, Leonardo comienza a besar en todo el cuerpo a su bellísima y joven pareja. Entonces, Melissa se retira del cuarto, cerrando la puerta, y decide realizar una llamada por “Skype” a Brasil para hablar con su novio Melqui.
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Horacio cita a Nía para que lo visite en la cárcel. Entonces, Nía decide acudir a su cita, vestida con un atrevido escote y minifalda resaltando su esbelta figura. Los guardias de seguridad y presos se quedan maravillados de admirar a semejante beldad tan hermosa y suspira por ella. Nía les guiña el ojo y les hace un gesto coqueto a los presentes del lugar, mientras espera que los guardias traigan al desgraciado.
Finalmente, llega Horacio, escoltado por guardias de seguridad, mientras Nía cruza sensualmente sus lindas y torneadas piernas. Horacio la mira con ojos de desbordante pasión y deseo por estar con esa bella mujer.
HORACIO: Hola, Nía, ¿Cómo estás? ¡¡¡Qué linda estás!!!
NIA: ¡¡¡No perdamos el tiempo, Horacio!!! ¡¡¡Dime, confiesa quién es tu cómplice!!!
HORACIO: Te lo voy a decir con una condición…
NIA: ¿De qué condición? Estás en un grave problema, te han dado muchos años de cárcel por lo que cometiste…
HORACIO: ¡Bah! ¡En unos días, yo estaré libre…! ¡Ya verás! ¡Y estaremos juntos los dos, amándonos para siempre!
NIA: ¡De ninguna manera! ¡Yo tengo pareja!
HORACIO: ¿Quién? ¿Sigues con este cantantucho callejero? ¡No me hagas reir! ¡Yo puedo darte más placer que él!
NIA: ¡Chema es mil veces mejor que tú! ¡Y no me hagas perder el tiempo, quién es tu cómplice!
HORACIO: Al menos, dame un besito en la boca… sino me das un besito, no te digo nada.
Horacio cierra los ojos y frunce los labios. Nía lo mira con indignación, pero, al final, decide hacerle caso y besar al hombre. El hombre se siente satisfecho por el beso de tan hermosa muchacha.
NIA: Okay, ya cumplí tu deseo, ahora dime, ¿Quién es tu cómplice? ¿Quién te dijo que asesinaras a esa mujer?
HORACIO: Pues, ¿Quién va a hacer? Pues, Zafiro. Ella fue la que me pidió contratar a esa mujer para seducir a Gustavo pero, como no funcionó, ella ordenó a que contratara unos sicarios para matarla. ¿Contenta?
NIA: ¿Zafiro? ¡Yo sabía que esa mujer es capaz de hacer eso! Gracias.
HORACIO: De nada, preciosura. Si quieres, yo puedo hacer una declaración jurada…
NIA: ¡Si, por supuesto! ¡Por si acaso, aquí tienes hoja y papel!
Entonces, Nía declara un documento informal para que Horacio lo firme y le ponga su huella.
HORACIO: ¡Ya verás, hermosura, que en pocos días, estaré libre para amarte!
NIA: ¡Ya, mejor púdrete en la cárcel!
Entonces, Nía se contacta con los abogados y autoridades pertinentes para anunciarle que Horacio confiesa el nombre de su cómplice. En ese momento, con la declaración firmada, se dá trámite al proceso de detención contra Zafiro Ordoñez.
NIA: ¿Zafiro? ¡Yo sabía que esa mujer es capaz de hacer eso! Gracias.
HORACIO: De nada, preciosura. Si quieres, yo puedo hacer una declaración jurada…
NIA: ¡Si, por supuesto! ¡Por si acaso, aquí tienes hoja y papel!
Entonces, Nía declara un documento informal para que Horacio lo firme y le ponga su huella.
HORACIO: ¡Ya verás, hermosura, que en pocos días, estaré libre para amarte!
NIA: ¡Ya, mejor púdrete en la cárcel!
Entonces, Nía se contacta con los abogados y autoridades pertinentes para anunciarle que Horacio confiesa el nombre de su cómplice. En ese momento, con la declaración firmada, se dá trámite al proceso de detención contra Zafiro Ordoñez.
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Mientras tanto, en el Centro Comercial, Paulina y Gustavo siguen caminando toman besándose, muy felices de la vida.
GUSTAVO: Mi amor, decidí no volver a publicar esa novela. ¡Te amo tanto, para incomodarte!
PAULINA: Pues, no me hubiera molestado si la publicaras, si te hace feliz, continúala, y después, publícala.
GUSTAVO: Gracias, mi amor, eres un ángel.
PAULINA: Más bien, publícala pronto, porque quiero saber que cosas dices de mí.
GUSTAVO: Solo cosas buenas… ya verás…
Gustavo besa a Paulina. En ese momento, suena un Conjunto Vallenato que interpreta “Tú eres la Reina."
PAULINA: ¡Oh, mi canción favorita! ¡Gracias por dedicármela, amorcito, y considerar que soy tu reina!
Pero, los músicos aclaran que no se la dedican a Paulina… sino a Saby que pasa cerca de allí. Gustavo tiene una fuerte impresión al ver a Saby, debido a su parecido a Gaby. Paulina también la confunde con Gaby y se llena de celos.
PAULINA: Pues, no me hubiera molestado si la publicaras, si te hace feliz, continúala, y después, publícala.
GUSTAVO: Gracias, mi amor, eres un ángel.
PAULINA: Más bien, publícala pronto, porque quiero saber que cosas dices de mí.
GUSTAVO: Solo cosas buenas… ya verás…
Gustavo besa a Paulina. En ese momento, suena un Conjunto Vallenato que interpreta “Tú eres la Reina."
“Pueden haber más bellas que tú/ habrá otra con más poder que tú/ Pueden existir en este mundo/ Pero, eres la reina/ Las hay con coronas de cristal/ tienen todas las perlas del mar/ tal vez pero, en mi corazón, tú eres la reina.”
PAULINA: ¡Oh, mi canción favorita! ¡Gracias por dedicármela, amorcito, y considerar que soy tu reina!
Pero, los músicos aclaran que no se la dedican a Paulina… sino a Saby que pasa cerca de allí. Gustavo tiene una fuerte impresión al ver a Saby, debido a su parecido a Gaby. Paulina también la confunde con Gaby y se llena de celos.
PAULINA: ¿Qué hace esa tipa aquí? ¡Es que no escarmienta!
Gustavo no le presta atención a su berrinchuda novia y decide acercarse a hablar con Saby. Los músicos vuelven a cantarle “Tú eres la Reina” a Saby. Paulina estalla de la rabia porque los muchachos le cantan a Saby, y no ha ella.
SABY: ¡Gracias por dedicarme esa canción y por considerar que soy su reina!
Saby les guiña el ojo a los muchachos. Ellos suspiran por esa hermosa mujer. Gustavo se acerca a hablar con ella.
GUSTAVO: Perdón, ¿Eres Gaby Zamora, la periodista?
SABY: Usted se equivoca… mi nombre es Sabina.
GUSTAVO: Oh, disculpe, es que usted es idéntica a una muchacha que conocí hace un tiempo…
SABY: Bueno… yo tuve una hermana llamada Gaby pero, ella no era periodista… más bien, ella era una… ejem…
PAULINA: ¡Era una “zorra” como tú y si no dejas a mi novio en paz, te voy a dar otros golpes como se los dí a ella!
GUSTAVO: Mi amor, no te pongas así, con la muchacha. Más bien, quería invitarlas a tomar helados a las dos.
Entonces, Gustavo besa a su petulante novia para tranquilizarla mientras se dirige con las chicas a una heladería.
Gustavo no le presta atención a su berrinchuda novia y decide acercarse a hablar con Saby. Los músicos vuelven a cantarle “Tú eres la Reina” a Saby. Paulina estalla de la rabia porque los muchachos le cantan a Saby, y no ha ella.
SABY: ¡Gracias por dedicarme esa canción y por considerar que soy su reina!
Saby les guiña el ojo a los muchachos. Ellos suspiran por esa hermosa mujer. Gustavo se acerca a hablar con ella.
GUSTAVO: Perdón, ¿Eres Gaby Zamora, la periodista?
SABY: Usted se equivoca… mi nombre es Sabina.
GUSTAVO: Oh, disculpe, es que usted es idéntica a una muchacha que conocí hace un tiempo…
SABY: Bueno… yo tuve una hermana llamada Gaby pero, ella no era periodista… más bien, ella era una… ejem…
PAULINA: ¡Era una “zorra” como tú y si no dejas a mi novio en paz, te voy a dar otros golpes como se los dí a ella!
GUSTAVO: Mi amor, no te pongas así, con la muchacha. Más bien, quería invitarlas a tomar helados a las dos.
Entonces, Gustavo besa a su petulante novia para tranquilizarla mientras se dirige con las chicas a una heladería.
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Al mismo tiempo, siguiendo el consejo de Leonardo, Emma del Rocío se encuentra con Sherlyn en una cafetería.
EMMA DEL ROCIO: Dime, Sherlyn, ¿Lo quieres a ese muchacho?
SHERLYN: ¡Hugo es el amor de mi vida! ¡Lo quiero tanto!
EMMA DEL ROCIO: ¿Pero, él que siente por ti?
SHERLYN: ¡El me ama! ¡Pero, Camila quiere confundirlo y enredarlo en sus planes!
En ese momento, vienen Camila y Marcos y Sherlyn, emocionada, suspira por él pero, apenas le da un fuerte abrazo a Marcos. Pero, él la rechaza y se retira de su presencia, y se reúne con Camila.
SHERLYN: ¡Viste! ¡Camila no quiere saber de mí! ¡El está embobado con Camila!
EMMA DEL ROCIO: ¡Pero, si Camila es su novia! ¡Yo que tú, Sherlyn, dejaba libre a Marcos, y me buscaba otra persona!
SHERLYN: ¡De ninguna manera! ¡Yo amo a Marcos y no lo voy a dejar ir!
Emma del Rocío luce preocupada por Sherlyn.
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Días después, Gustavo cita a Paulina, en el restaurante típico Costeño. Cuando en ese momento, se aparece un conjunto musical, interpretando “Dame tu Amor” de Mauricio y Palo de Agua” y le cantan a la berrinchuda Paulina.
“Dame tu amor/ Y dame tu corazón/ No me digas que no/ Que me muero de dolor/ Estar contigo/ Es lo que más anhelo yo/ Ay no sientas temor/ Que yo quiero tu calor.”
PAULINA: Gracias, mi amor, por dedicárme esta canción.
En ese momento, le entrega un ramo de flores, cuando de pronto, ella descubre que hay un estuche dentro. Ella mira el estuche y lo abre y descubre un anillo de brillantes.
GUSTAVO: Paulina, mi amor, ¿Quieres casarte conmigo?
PAULINA: ¡Si, amor, te quiero mucho y por eso quiero casarme contigo!
Paulina se pone su anillo y, de inmediato, Gustavo le da un beso en la boca. Paulina sequeda mirando el anillo de compromiso. De inmediato, notifican la noticia a los demás que estallan de júbilo…
CONTINUARA…













Gustavo es un hombre enamorado
ResponderBorrarNía que gran corazón tiene. Ojalá sea feliz
ResponderBorrarNia es muy linda por fuera y por dentro. 😊😊😊😊
BorrarOye Paulina un consejo. Cada vez que escuches una canción cállate. Nunca te la dedican a ti. Mejor no digas nada para no quedar en ridículo
ResponderBorrarEs que a ella le gusta hacer el ridiculo...
Borrar¡Vaya! ¡Por fin le dedicaron una a Paulina!
ResponderBorrarVaya, por fin!!! 😊😊😊
BorrarJavier ha pasado de amar a Zafiro a no querer saber nada de ella
ResponderBorrarCamila no seas tonta, Sheryln no es tu amiga
ResponderBorrarPor fin Leonardo se declaró.
ResponderBorrarEse cantantucho callejero es todo lo hombre que tú no eres idiota.
ResponderBorrarZafiro vas a empezar a pagar por tus maldades 👏👏👏
ResponderBorrarNo amas a Marcos, Sheryln, estás encaprichada u obsesionada, no enamorada
ResponderBorrarLas cosas del amor de Carlos Vives ya es otra cosa. Esa canción sí me gusta
ResponderBorrarEsa canción está bonita. Y si ves el video, podrás reconocer a la protagonista de esta foronovela. :)
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